Ivan López

Kayak, Isla, Fuegos y Camping

Archivos en la Categoría: Salidas Kayak

20161006 Al Colastiné por el Riacho Santa Fe

Unos amigos comentaron que el riacho Santa Fe estaba abierto hasta el Colastiné. También dijeron que no había mucho calado llegando a la boca del Colastiné, pero se podía pasar. Hacía mucho tiempo que esto no pasaba así que, aunque el Paraná había bajado 16 cms desde entonces, fui a dar una vuelta. Pude llegar, renegando en los últimos metros por falta de agua.

Estas fotos son con el Paraná en 2,80 mts. Ojalá que tener el riacho navegable se convierta en algo normal. Por las dudas, dejo el registro acá.

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Roll en el doble

Aprovechando los primeros calores, probando roll en el kayak doble después de un rato de remo en La Setubal. Excelente el Kaikén de SDK.

20140722. Río en 5,52

Referencia de salida a la laguna y riacho con el río en 5,52. Santa Fe entra en estado de alerta con el río en 5,30 y en estado de evacuación a los 5,70.

20140408- Boca del Salado

Poca batería en la cámara. Si hacía zoom perdía tiempo y  se apagaba. Hubiese estado bueno grabar a los militares trabajando en el gomón y capturar el ruido de ametralladoras y demás que había en la isla de enfrente. Tampoco quise acercarme demasiado para no entorpecer las maniobras asi que, es lo que hay.

 

Cayastá – Santa Fe 2013

Un clima espectacular, con el río en una altura ideal (aunque un poquito mas bajo nos hubiese regalado unos arenales que ahora no se vieron). Guitarreadas, amigos, buena comida, excelente organización y un kayak que se portó de diez. Todo sumado a un recorrido donde se eligieron algunos cortes por lugares que nunca había recorrido, hicieron de una de las travesías que más disfruté.

Niebla a las 1600

Vuelta del perro a la tarde. Salí tipo 1545 hs. No es que tenga la lente sucia. Es niebla nomás.

Pre Delta 2013

Nos fuimos al Pre-Delta 2013 con un grupo de amigotes del club. Por cuestiones laborales y demás, no salimos desde Paraná sino que intentamos unirnos al grupo principal en el paraje La Juanita pero ellos tuvieron demoras en la salida así que optamos por seguir hacia Valle María y esperarlos allá.  Excelentes días de remo con un clima inmejorable.

Un sábado a la noche con mucho humor y buena gente. Un domingo con una remada corta por el parque y con un clima que se seguía portando bien. Luego  a casa, tranquilos y chiflando bajito.

20120515- Vuelta del perro de martes

Vuelta del perro de martes a la tarde por el Riacho Santa Fe hasta que se corta por las tapias de un puente. Ha habido proyectos de reactivarlo pero no ha llegado a nada. Según http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/57377 se destinaron $100000 (cien mil pesos) para “analizar alternativas” que permitan hacerlo, cuanto menos, navegable para embarcaciones deportivas. Sería espectacular el recorrido CNMB-La Setubal-Riacho Santa Fe-Colastiné-Canal de acceso-Canal de derivación-La Setubal-CNMB (40 kms), con infinidad de lugares para comerse un buen asado o tomarse unos buenos mates. Hoy por hoy, tenemos que conformarnos con recorrer 20kms entre ida y vuelta. Un poquito mas, si porteamos el kayak para pasar las tapias del “puente” y llegar hasta las tapias de verdad. Un día de estos, voy a portear y veré hasta donde se llega.

Patón Luna. Llegada travesía Malvinas Argentinas

Este sábado llegó el querido Patón Luna luego de un viaje de 1200kms. Salimos a recibirlo al canal de acceso. Noté la emoción del amigo así que solo me limité a saludarlo, charlar un ratito con él y dejarlo con su emoción, con las últimas paladas del viaje, con su familia y sus afectos; que  tan merecidos tiene.

Me quedé con ganas de conocer la historia de su mascarón de proa, pero ya charlaremos de eso, si Dios quiere, con un vino de por medio.

Martín García 2012

Este viaje a MG fué bastante particular porque lo hice en el Don Julio, que es de madera y construido a mano. Además, me acompañó mi familia. Todo esto lo hacía un viaje muy especial.

Pensaba, entre otras cosas, cómo nos trataría el Río de la Plata. Ya había probado al Don Julio en varias condiciones de oleaje, pero el Río de la Plata con Sudeste es otra cosa.  Tampoco había navegado con oleaje a la par de botes con timón aunque ya había probado que, con el skeg, me sentía muy bien y no tenía que hacer paladas de corrección para llevarlo adonde quería. No obstante eso, esta era la prueba que andábamos buscando mi bote y yo.

Salimos desde la Rampa del Hispano, con un grupo formado por gente amiga;  Iena, Pablo (el capitán) y Alfonso, el Miércoles 4/4 a las 0930 con viento del N que había extraído el agua del Delta. Renegamos en el canal Rompani (creo que así se llama) porque había muy poca agua. Pasamos muy justo, con la panza de los botes tocando el fondo en varios puntos. Pero no tuvimos que caminar mas que en la entrada a ese canal. Luego, aunque con poca agua, pudimos navegar perfecto.

Día espectacular recorriendo los canales. Primera parada en el San Antonio y luego a darle hasta El Fondeadero. Refresco, descanso y vuelta a darle vía canal Honda, Paraná de las Palmas, Arroyo Sueco,  Bajos del Temor y Arroyo Diablo hasta llegar al Miní donde nos esperaba la gente del Parador Ipacaraí. El Don Julio navegó como nunca. Remé sin ningun esfuerzo hasta el parador. En los Bajos, donde había unas olas cortitas, un par de toques al skeg bastaron para llevarlo sin problemas adonde queríamos ir.

Ya en el Ipacaraí, no tuvimos que descargar de los botes  mas que la ropa que nos íbamos a poner luego del baño con agua caliente. Después de la ducha, unos fideos de película, cerveza, charla de la buena y cafecito luego de cenar. La verdad que Julio, el encargado, y su familia hacen que uno se sienta muy bien allí. Un parador muy agreste con gente muy amable y con una vocación de servicio enorme. Durante las charlas con Julio aprendimos muchas cosas de la idiosincracia de la isla y su gente. Aprendimos lo que cuesta hacer cosas allí, cómo potabilizan el agua, cómo cambió el río debido a que estan dragando los canales para que pasen los barcos cargados con soja y demás.

A la noche, la tormenta que nos seguía en los Bajos del Temor, se  descargó sobre la isla. Lluvia, viento y granizo se descolgaron con ganas sobre nuestro refugio. Pero estábamos a buen resguardo.

A la mañana, el tiempo estaba espectacular, con un poco de viento Sur que presagiaba un cruce con algunas olas. Comenzamos a cargar lo poco que habíamos sacado de los tambuchos. Mientras tanto, Julio preparó tortas fritas para el desayuno así que dimos cuenta de ellas con un buen café con leche. Despedida, promesa de parar a comer algo al regreso y, luego,  a poner proa rumbo a MG.

El viento Sur nos hizo poner cuidado en los Pozos del Barca pero no tuvimos ningún contratiempo. Nuevamente utilicé el skeg y el bote navegó sin problemas con cero paladas de corrección y sin necesidad de escorar para retomar el rumbo porque en ningún momento se apartó de él. Luego de cruzar los pozos, encaramos el Petrel y descansamos un rato antes de encarar el cruce del canal Buenos Aires. Bordeamos las Oyarbide hasta la punta Sur y luego encaramos el cruce con viento SSO (o eso creí yo) que ya había amainado bastante y arribamos a MG pasado el mediodía.

El sentimiento que provoca llegar a la Isla en un bote construido a mano por uno mismo no se puede explicar. Me quedé un rato flotando junto a las boyas, disfrutando ese momento, con el sol a pleno y con la sensación de que el Don Julio había tenido su bautismo real. Además, sabía que luego de bajar del bote, me reuniría con mi familia que ya había arribado en el catamarán del mediodía. ¿Qué mas se puede pedir?

El arribo a la Isla fué mucho más cómodo este año. El cambio en la ubicación del arribo y del parque cerrado demandó mucho menos esfuerzos para trasladar los botes. La Isla estaba espectacular. El pasto corto en todas las plazas, el clima inmejorable y luego, el reencuentro con conocidos de muchas partes del país. Asistimos a varias clínicas y charlas, recorrimos la isla en familia, cenas en el Solís, blues en La Casona  con mi hijo, recorrido de senderos y demás.

Un momento curioso: En la isla debe haber muy pocos autos y pude ver un accidente de tránsito que quedó registrado en fotos. Fué muy leve y solo provocó abolladuras en la camioneta involucrada, pero fué muy curioso que ocurriera. Cuánto haría que no se producía uno en MG?. Cuánto pasará hasta que se produzca otro?

La fiesta de cierre del encuentro tiene cada vez mas producción y refleja el esfuerzo de los organizadores. Sorteos, recuerdos y homenajes a gente solidaria, entre las que se encuentra nuestro querido Patón Luna, hicieron de la fiesta un momento muy emotivo y gratificante. Luego de ella, a dormir para salir al día siguiente temprano.

Sabado temprano, nos despedimos de MG a las 0830 mas o menos. Ya había comenzado a remar cuando escucho el pedido de ayuda de una kayakista que había enredado su timón en la soga que unía el boyado demarcador de la entrada. La desenganché, pero el viento y el oleaje la llevaron de nuevo hacia las boyas y, esta vez, se enredó en serio. Me acordé de una frase de Julio Alvarez en su charla sobre seguridad; era algo mas o menos como: “La cortapluma que está en el chaleco debe estar lista para cortar cuando lo necesitemos;  no debe utilizarse para cortar comida ni abrir latas”. Por suerte, siempre llevo cortaplumas en el chaleco y nunca la utilizo para otra cosa que no sea cortar cabos o en emerencias así que decidí utilizarlo. Liberé el timón cortando el cabo que lo aprisionaba con un solo corte rápido y limpio.

 Luego, comencé a remar para unirme al grupo y encaramos hacia el N de Timoteo Dominguez para cruzar el canal Buenos Aires con viento de costeleta.  Hubo algunas olas y viento pero no hubo inconvenientes. Y lentamente, comenzamos desandar camino buscando llegar a Tigre a la noche. Cruzamos el Petrel, los Pozos y tomamos el Miní hasta el parador Ipacaraí donde Julio ya nos esperaba con unas empanadas espectaculares. El viento del N iba subiendo en intensidad lo que hacía pensar que en los Bajos del Temor nos haría renegar. Muchos de los que iban a encarar por afuera, desistieron de la idea y se metieron al Diablo.

En los Bajos encontramos a otros que también se metieron por el Falso Diablo porque el N los hizo renegar en río abierto. Nuestro capitán nos llevó a resguardo de los juncales de estribor y el cruce fué muy agradable. Llegamos al Sueco donde vimos unos yates enormes. Se nota que los tipos salen del amontonadero que es Buenos Aires y se vienen a amontornar al Sueco, jajajaj. Luego, Paraná de las Palmas, Canal Honda y llegada a Fondeadero, donde descansamos un rato y trazamos planes para el último tramo. El capitán decidió bajar por el Honda hasta el Boraso e ir por adentro. Fué una idea espectacular porque nos permitió navegar en aguas muy tranquilas viendo los jardines de las casas del delta, que ahora tenía mas agua. Gente pescando en sus muellecitos y haciendo asados en los patios le daban color al viaje nocturno. Llegamos al Hispano a las 2130, felicitamos al Capitán  y rumbeamos cada uno para su lado. Por mi parte, descanso en Tigre y salida hacia Santa Fe al otro día temprano.

No tengo mas que palabras de agradecimiento para los organizadores por todo lo que hicieron por mi familia y por mi. Hasta la próxima.